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Vatel y la exquisitez barroca

No fueron muchas las películas que al inicio del milenio trataron temas gastronómicos con la profundidad y elegancia que podemos apreciar casi veinte años después. Hoy son varias las cintas, series y documentales que le otorgan a la cocina un protagonismo enorme. Del inicio de siglo, nos quedamos con un trabajo que se ha confirmado como un clásico de su género.

Te sugerimos que para ver una película de tal magnitud (nominada al Óscar por Mejor Dirección de Arte-Ambientación) tengas preparada una buena dotación de quesos y un buen vino, porque a lo largo de sus 103 minutos la trama te despertará el apetito.

La película –dirigida por Roland Joffé (Los Gritos del Silencio y La Misión)– nos lleva hasta la Francia de los Borbón, guiados por Gérard Depardieu (Vatel), Tim Roth (Marqués de Lauzun) y Uma Thurman (Anne de Montausier).

Foto del Castillo de Chantilly y su reflejo en el lago

Este es un drama inspirado en hechos históricos, que narra parte de la vida de François Vatel, un cocinero francés al servicio del Príncipe de Conde, durante el reinado de Luis XIV de Francia.

Corre 1671 y el Príncipe de Conde espera la visita del Rey en su Castillo de Chantilly. A cambio de la posibilidad de ser nombrado General y recibir los beneficios del grado, el acaudalado noble planea todo para complacer sin reparo a su monarca.

Vatel es instruido por su amo, para planificar y llevar a cabo una serie de fiestas y banquetes a lo largo de tres días. El Rey Sol y decenas de miembros de su corte deben quedar satisfechos al máximo.

Depardieu interpreta a Vatel, un ser pasional que no escatimaba en esfuerzos para realizar sus tareas de forma perfecta. Un hombre que desempeñaba el puesto de “Maestro de Festividades y Placeres” en la residencia principal y que por sus espléndidas presentaciones y cocina magistral pasó a la historia como un chef ilustre.

El Rey y su corte llegan a Chantilly y comienzan los festines que, por su complejidad, ponen a Vatel y a su enorme equipo de trabajo en situaciones muy complicadas y, en ocasiones, deshonrosas. Los gastos no paran, los caprichos de los cortesanos no tienen límites y en medio de esta vorágine de extravagancias, comilonas e intrigas, el cocinero se enamora perdidamente de Anne de Montausier, la amante consentida del monarca.

La diferencia de clases sociales, la siniestra intervención del Marqués de Lauzun (Tim Roth), los peligros de la insubordinación y los excesos de una clase social muy alejada de su pueblo generan un clima de drama excesivo en torno a los placeres del gusto y la carne.

El profesionalismo y el talento de Vatel, el genio culinario del barroco, lo llevó al límite. Y es en esta hola de desenfrenos, enmarcados por escenografías y vestuarios excelsos, que el observador se hunde en una trama exquisitamente dolorosa.

Disfruta de tu queso, de las actuaciones de colosos del séptimo arte y de una obra que hasta hoy no se ha podido igualar.

Bon appétit.

Foto de tabla de quesos con uvas y galletas
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