skip to Main Content

Piénsalo dos veces antes de combinar uvas con queso

 

Las uvas son uno de los complementos más comunes en una tabla de quesos. Adornan de forma espectacular el espacio, requieren poco esfuerzo y son fáciles de comer. Entonces, ¿por qué muchos afinadores sugieren no utilizarlas?

Camembert y uvas vino

Los taninos son los culpables

Los taninos son uno de los componentes que se encuentran en la piel y semillas de las uvas, así como en sus tallos. Los taninos son astringentes  y sirven como protección natural ante los insectos y otros depredadores. Estos químicos juegan un papel muy importante en la manera de combinar los quesos y los vinos porque pueden afectar el sabor del queso que se degusta.

Las uvas pueden hacer que, en ocasiones, el queso sepa amargo. En especial, cuando se combinan ciertas uvas con quesos de corteza lavada o enmohecida, pueden reaccionar de forma adversa demeritando el gusto del queso en el paladar.

En otras ocasiones, el maridaje puede resultar positivo.

 Recomendamos hacer esta pequeña prueba:

  1. Tome un par de tragos de agua para limpiar el paladar.
  2. Pruebe el queso solo. Ponga atención en los sabores que su boca percibe.
  3. Combine el lácteo con las uvas. ¿Qué le parece? ¿El sabor mejora, empeora, se queda igual?

De esta manera sabrá si tiene un buen maridaje.

miel camembert

El queso y las frutas

El azúcar natural de las frutas suele combinar bien con el queso. Este contraste es el que también favorece las combinaciones con miel o mermeladas pues ayuda a balancear la sal y las grasas que se encuentran en los lácteos.

No tiene que eliminar completamente las uvas de sus tablas de quesos, pero considere también otras frutas como los higos, dátiles, manzanas, melones y peras como buenas combinaciones para esta misión.

Back To Top